domingo, 7 de febrero de 2010

Y EL ALEPH VI

JAGUAR, de Manolo Salmerón.


Hasta aquí lo que se daba. Cuando esté seguro de haber terminado, cuando esta obra forme parte de la selección (pobre, pero qué pobre) de libros del blog me tomaré la molestia de leer introducciones y puede que, incluso, análisis de esta colección inmensa, diría que infinita, de relatos. Se trata, por lo que a mi respecta, de incentivar su lectura, así que no siento mucha responsabilidad a la hora de teclear: digo lo que me da la gana.

En los cuentos de EL ALEPH está, por ir concluyendo, la razón principal de la literatura. Se trata de un porque sí constante. En ellos se nos aparece la vastedad de las letras, su capacidad de hacernos ser lectores u oyentes boquiabiertos, quizá alrededor de una hoguera en la noche: historias de reyes y de viajes, de traiciones y laberintos. Llama la atención la presencia del mundo musulmán, que nos transporta una y otra vez a LAS MIL Y UNA NOCHES. Pero la lista de autores y obras es larga. EL ALEPH no son sólo historias contadas alrededor de una hoguera, es, además, homenaje a todas ellas, a los cuentos que han formado nuestro imaginario, a las mitologías clásicas: a nuestra conciencia occidental.

Según la opinión general es el último de los relatos, el que da nombre a la obra completa, el más destacable, ha sido siempre el más destacado, la gran obra maestra. No es el que más me ha gustado y, sin embargo, me ha gustado tanto que, como algunos otros, lo he releído una y otra vez. Quiero dar idea con esto que digo de lo que este libro me ha hecho disfrutar. Si tuviera que ponerle un pero añadiría, tan sólo, que no me ha ayudado en nada en mis pretensiones existencialistas: sigo sin saber qué coño soy ni qué he venido a hacer a este mundo, y aunque de esto no puede tener la culpa el argentino confieso que le guardo cierto rencor.

En fin, Borges es un escritor y también un personaje. Esto es algo que se puede ver con más claridad, por ejemplo, en EL LIBRO DE ARENA, en el cual (según recuerdo) todos los relatos están protagonizados por él mismo, pero él no es siempre el mismo. De manera que se produce una confusión que enriquece aún más la perspectiva desde la que se nos cuenta: unas veces es el Borges escritor que ¿conocemos?, otras un Borges totalmente desconocido, a veces se trata de un editor que hace las anotaciones al texto... Añadiré en unos pocos días unas breves notas biográficas para cerrar el tema y ganas me están dando de inventarme al tipo. Y si no le gusta pues que no hubiera empezado. No te jode...







Edición recomendada:


EL ALEPH, 1949.
Jorge Luis Borges.

Alianza editorial, 2003.
Colección de bolsillo.
208 páginas. Pvp. 8 €.


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