martes, 1 de noviembre de 2011

Nº 38




Una vez más tres títulos para un mini escaparate. Dos novedades y un libro del año pasado -y desapercibido hasta hace poco- que me interesa que se sepa que tenemos. Como siempre publico la primera página de cada uno de ellos.


Los libros esenciales de la literatura en Español (narrativa de 1950 a nuestros días). 
Ignacio Echevarría, 2011. 
Lungwerg. 
146 páginas.
Pvp, 19, 50 €.

Si he de ser sincero de esta selección me llamó la atención, sobre todo, el seleccionador. Ignacio Echevarría es una de las voces más respetadas en literatura en español. Además el formato del libro, grande y con papel de calidad y fotos y espacio en blanco me reafirmó en la idea primera que fue que se trataba de un libro que habría de servir al serivicio de La Tienda De Lope. Cien títulos desde 1950 hasta nuestros días: abre la selección Juan Carlos Onetti, con LA VIDA BREVE, y la cierra Francisco Ferrer Lerín, con FAMILIAS COMO LA MÍA. No he leído ninguna. El libro está prologado por el propio Echeverría y la primera página dice así:

¡Boom!
En el plano de la cultura, más concretamente de las letras, la irrupción de América Latina como gran potencia narrativa, muy presente en los circuitos literarios inernacionales, se cuenta entre los hechos más destacables de la segunda mitad del siglo XX. Esta irrupción va asociada a lo que muy pronto se dio en llamar boom de la narrativa latinoamericana, que se produjo a comienzos de la década de los sesenta. Más allá de autores que lo protagonizaron y de las muy aplaudidas obras que contribuyeron a señalarlos, el boom supuso la puesta en órbita de todo un continente cuya narrativa, si bien contaba ya con logros muy estimables, se había mantenido hasta entonces en el extrarradio de las culturas europea y anglosajona. A partir del boom, Latinoamérica cobró de puertas afuera una fisonomía bien diferenciada, y pasó a integrarse en igualdad de condiciones en el concierto de las literaturas mundiales. Tal es, considerada en perspectiva, la importancia principal de este fenómeno, por lo demás muy difícil de definir, y que tuvo lugar sin duda porque la literatura del continente, tomada en su conjunto, había llegado a ese grado de nadurez que, según T.S. Eliot, proporciona "una historia detrás, una historia que no consiste en una mera crónica o una acumulación de manuscritos y textos de un tipo u otro, sino en el progreso ordenado, aunque inconsciente, de una lengua hacia la conciencia de sus posibilidades".


Velas al viento.
(Los microrrelatos de La Nave De Los Locos). 
V.V.A.A 
(selección y prólogo Fernando Valls, 2010). 
Cuentos del Vigía. 
360 páginas. 
Pvp, 21, 90 €.

El del profesor Fernando Valls es uno de los blogs que SIN TRAMA Y SIN FINAL tiene enlazado desde hace tiempo en su blogroll (en fin, busquen el hispanismo). Como el libro que presentamos parte de los micros que se han publicado en aquel -La Nave de Los Locos- su existencia llamó mi atención hace unos días, no muchos. Se lo pedí al librero y aquí está. He estado apunto de publicar un micro en vez de la primera página, pero no me he atrevido. Como se verá en el siguiente retazo la introducción del propio Valls es muy interesante:



Microrrelatos: entre la ficción y el libro.

Decía COCO CHANEL, a otro propósito, claro, que "siempre hay que suprimir, quitar, nunca añadir...". Los historiadores de la moda recuerdan que ese era su lema; como acaso debería ser la frase de cabecera de todos los autores de microrrelatos, para que fueran capaces de generar el mismo efecto que hoy nos produce un dibujo o una fotografía en blanco y negro, por lo que ambos suponen de vuelta al origen, o a la pura esencia de la narrativa, en nuestro caso.
Es probable que el microrrelato haya encontrado en internet su hábitat natural. Así, una buena parte de las piezas que se escriben hoy en día está dándose a conocer a través de las bitácoras, espacio donde ha conquistado un medio propicio para su difusión. Pero habría que añadir, además, en favor del formato electrónico, el plus de sentido que a menudo proporciona el diálogo que entablan texto e imágenes.


Los puentes de los asesinos. 
Arturo Pérez-Reverte, 2011. 
Alfaguara. 
386 páginas.
 19, 50 €.

Y hace muy pocos días salio a la venta la nueva aventura de Alatriste. Esta vez Nápoles, Roma y Milán, junto con Venecia son los escenarios en los que el protagonista de esta saga al más puro estilo folletinesco ha desenvolverse en una nueva aventura. "Acompañado del joven Íñigo Balboa, a Alatriste le ordenan intervenir en una conjura crucial para la corona española: un golpe de mano en Venecia para asesinar al dogo durante la misa de Navidad..." (Contraportada). Ahí va el comienzo:


I. Gente de acero y silencios.

Dos hombres se batían a la luz indecisa del amanecer, silueteados en la claridad gris que llegaba despacio por levante. La isla -poco más que un islote, en realidad- era pequeña y chata. Sus orillas, desnudas por la marea baja, se deshilaban en la bruma que la noche había dejado atrás. Eso daba una impresión de paisaje irreal, como si aquella porción de tierra neblinosa fuese parte misma del cielo y del agua. Las nubes eran pesadas y oscuras, lloviznaban nieve casi líquida sobre la laguna veneciana. Hacía mucho frío aquel veinticinco de diciembre de mil setecientos veintisiete.

-Están locos -dijo el moro Gurriato.

Seguía tirado en la escarcha del suelo, envuelto en mi capa mojada, y se incorporaba débilmente sobre un codo para (...)

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