jueves, 27 de marzo de 2014



Nº 73


Dejo el comienzo de esta novela que reedita apenas unos meses depués de su primera versión Seix Barral y tras la concesión del Cervantes a su autora: Elena Poniatowska, la mexicana nacida en París en 1932. Se trata de la biografía del estrellero -así le llama- Guillermo Haro, revolucionario, astrónomo padre de la astrofísica en México y marido de la autora. Ahí va:


Elena Poniatowska, 2013.
Seix Barral, 2014.

498 páginas.
Pvp, 21.90 €.

CAPÍTULO 1.

La Decena Trágiva * José de Haro y Marrón y Leonor Barraza * Mascota, la tierra de Leonor * Viernes Santo, 21 de marzo de 1913: nace Guillermo Haro * El barrio de San Lucas * Una infancia feliz.


Las mujeres que van a darle el pésame a la Virgen se saludan de una acera a otra: "Buenas tardes", "Buenas las tenga usted", y sus rebozos negros contrastan con las jacarandas en flor. Es el viernes santo de 1913. Un mes antes, en febrero, de la Decena Trágica también las enlutó y caminaron con la cabeza entre los hombros. Hace tres años que la guerra asfixia al país. Los cadáveres pasan a ser basura con la basura que nadie recoge en la calle. No hay agua ni luz.

- Yo vi la sangre
- ¡Quién vive!
- ¿Adónde va?
- ¿Qué quiere?
- Hay muchos muertos.
- Los cuerpos.
- ¿Cómo se atreve?
- ¡Traidor!
- A él ya lo fusilaron.

El 20 de noviembre de 1910, Madero encabezó un levantamiento armado contra Porfirio Díaz y desató la Revolución mexicana. En 1911 fue electo y los mexicanos fincaron en él su esperanza. El horrible Victoriano Huerta, al mando del ejército, lo traicionó. Gustavo Madero, hermano de Francisco, lo descubrió y arrestó, pero el presidente, ingenuo, confiado, crédulo hasta el martirologio, le ordenó que lo pusiera en libertad. Huerta, el traidor, vejó, torturó y asesinó a Madero y al vicepresidente José María Pino Suárez. A partir de ese crimen al país lo desgarran las desobediencias, las traiciones de Huerta, Carranza, Villa y Zapata. Sólo concluirán con la proclamación de la nueva Constitución mexicana de 1917.

Thomas Woodrow Wilson cumple tres semanas como presidente de Estados Unidos y evita cualquier referencia a la Revolución mexicana, al complot contra Madero y al conflicto de El Chamizal. Henry Lane Wilson, el embajador de Estados Unidos, se alió con Huerta para derrotar a Madero, Huerta repite que su misión es la paz y asegura que su ley de amnistía protege "a todos los reos políticos sin distinción ni credo". Desde las páginas de El Imparcial (que de "imparcial" no tiene nada, porque Huerta lo paga), el poeta José Juan Tablada reitera su apoyo incondicional al nuevo gobierno y lanza vivas a Huerta. ¡Pobre Tablada, tan buen poeta!

Es un México perforado a balazos, los periódicos del 21 de marzo de 1913 se ocupan del santoral católico y olvidan el CVII aniversario del natilicio de Juárez. En su portada y páginas centrales producen Al César lo que es del César de Tiziano o La Última Cena de Da Vinci, cuentos y versos de Víctor Hugo, Ignacio M. Altamirano, Manuel Carpio, Manuel José Othón, Joaquín Trejo, Campoamor, Justo Sierra y del obispo de Veracruz, Joaquín Arcadio Pagaza. Las alabanzas de la justicia divina, a la Dolorosa, a la pasión de Cristo y a la derrota de Satanás ocupan el primer lugar con los horarios de las misas que ofrecen la Catedral, La Profesa, San Felipe de Jesús, Santa Brígida, San Miguel y Santo Domingo.

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